El Barcelona, entre la sonrisa de Lamine Yamal y el fichaje de Gabriel Jesus
La dimensión de Lamine Yamal con 19 años recién cumplidos es tan grande que todo en él se analiza: si está más triste o más feliz, o si se enfada. Hansi Flick se ríe cuando le preguntan por su estrella adolescente. «Siempre es bueno cuando un jugador sonríe, pero no todos los días son igual. Yo tampoco sonrío cada día», afirma el técnico, y ante toda la especulación que rodea al extremo da un veredicto. ¿Qué le pasa? Nada. «Sé que todo el mundo está preocupado por Lamine, por cómo está y por cómo le va.