Estilista de Aserrí perdió la mitad de sus clientes por falta de agua: ‘Ahora apenas puedo trabajar con dos o tres’
A unas calles del centro de Aserrí está el salón de Mario Mora, un negocio que lleva más de 30 años abierto. Mario es colorista: trabaja con tintes, decoloraciones y tratamientos que, en cualquier otro día, terminan con una buena cantidad de agua corriendo por los lavacabezas.
Ahora los dos lavacabezas permanecen a la espera. Mario nos enseña los baldes que ha tenido que colocar para almacenar lo poco que consigue. “Antes atendía entre cinco y seis personas al día. Ahora apenas puede trabajar con dos o tres.