El péndulo eterno y venenoso, por René Gastelumendi
Pocas instituciones resumen con tanta pornográfica claridad la degradación del debate político en el Perú como los debates por la delegación de facultades legislativas. Pensada en el artículo 104 de la Constitución como un pretendido trámite técnico y consensuado para dotar de agilidad al Estado, hoy no es más que el escenario predilecto de una farsa recurrente: el péndulo del chantaje y el deslinde de culpas, otra vez, entre el Ejecutivo y el Congreso.
Frente a la asfixia del desgobierno...