Un globo de ensayo «democrático», por Marianella Ledesma
Una de las primeras cartas que puso el fujimorismo en el tablero político, al inicio de su mandato, fue pedir al nuevo Congreso la delegación de facultades para legislar.
Algunos críticos consideraron una torpeza haberlo pedido sin haber previamente coordinado con otras fuerzas políticas el apoyo en el Congreso; sin embargo, el objetivo era otro y jugaba mucho con la oportunidad para hacerlo. El pedido tenía que presentarse —necesariamente— en ese momento, para activar la nueva dinámica de la bicameralidad.