Este país de América Latina transforma los troncos de plátano que quedan abandonados tras la cosecha en ropa, papel y bandejas de fruta
El cultivo del plátano genera enormes cantidades de residuos que durante años terminaron abandonados o pudriéndose en los propios campos. Sin embargo, este país de América Latina está convirtiendo los troncos de plátano en una materia prima para fabricar ropa, papel y embalajes.
Cada hectárea puede dejar hasta 220 toneladas de biomasa entre tallos, hojas y otros restos vegetales. El aprovechamiento de estos residuos permite darles una segunda vida y abre nuevas posibilidades para industrias que buscan materiales de origen vegetal.