Pedro Delgado: "Después de la etapa yo comía bocadillo, cerveza y mantecados; Miguel Indurain, muesli con naranja. Por eso no quería dormir conmigo"
Pedro Delgado lleva décadas contando historias del pelotón, pero hay una que resume como pocas la brecha entre dos mundos dentro de un mismo deporte: la noche en que Miguel Induráin, líder del Tour de Francia de 1991, abandonó la habitación que compartía con él porque verle comer le resultaba insoportable. El segoviano engullía después de las etapas. El navarro sobrevivía con un poco de muesli y zumo de naranja. La convivencia duró tres o cuatro jornadas con el maillot amarillo en juego antes de que Induráin tomara su decisión en silencio...