Cáncer no es sinónimo de muerte: también es ciencia, esperanza y vida
Este año, por estos días, se cumplen 21 años de la muerte de mi papá por cáncer. En ocasiones me visita el recuerdo del último doctor que vimos en el Calderón Guardia. Nos dijo que podíamos infiltrarlo de nuevo para reducir la inflamación alrededor de su cerebro, pero que, por el avanzado estado de la enfermedad y la debilidad general de su cuerpo, sufriría mucho más y los resultados durarían poco.
Murió en casa, pocos días después. Siempre que pienso en los cuidados que le brindamos, lo hago en paz...