La pregunta al Banco Central y al Poder Ejecutivo es una sola: ¿hasta cuándo?
Hace pocas semanas, planteé en este espacio una paradoja: el extraordinario éxito de las zonas francas, el turismo y las exportaciones de servicios genera un excedente estructural de dólares que, sin mecanismos suficientes para absorberlo, aprecia el colón y termina perjudicando la competitividad, la inversión y el empleo.
La reciente “Encuesta de Perspectivas Empresariales y Valoración de los Factores de Competitividad del Sector Industrial Manufacturero”, de la Cámara de Industrias, confirma que ya no hablamos de un riesgo futuro.