Las semillas del Papa
Hace poco más de dos meses, el 12 de junio, León XIV abandonaba Tenerife rumbo a Roma después de haber permanecido en España siete días. Durante todas esas gloriosas jornadas, el Pontífice multiplicó sus sonrisas, sus abrazos, sus bendiciones y movilizó a ingentes multitudes que le aplaudieron y participaron en todas las ceremonias por él presididas.
Pero, sobre todo, Robert Prevost hizo abundante uso de la palabra en sus numerosos discursos, homilías y saludos. Puestos a destacar, yo subrayaría...