El día después del eclipse: ¿Y si me he dañado la retina?
España ha tenido que esperar más de un siglo para vivir un eclipse total de Sol como el que vivió el miércoles. La expectación que durante meses había crecido en torno al fenómeno astronómico se tradujo en una afluencia masiva de personas a las zonas desde las que podía contemplarse en mejores condiciones. Familias, turistas, científicos y aficionados a la astronomía se concentraron desde media tarde en distintos puntos de España para vivir un acontecimiento excepcional que, durante unos minutos, convirtió al cielo en el gran protagonista.