La paradoja del petróleo ruso: colas, escasez y refinerías en llamas
Antón ha podido finalmente repostar después de dos horas haciendo cola. Ha tenido suerte, la semana pasada colgaron el cartel de "no hay gasolina" justo cuando llegaba su turno. Dice que le resulta extraño tener que esperar para llenar el depósito de su coche en un país que extrae tanto petróleo. No sabe bien a quién echarle la culpa: a la falta de previsión rusa o a los misiles ucranianos. Hay ciudades en el interior del país en las que las colas pueden superar las ocho horas. A algunos se les...