Prohibir los videojuegos, la última fiebre puritana de la izquierda
Hace pocos días, el diario progresista «The Guardian» publicaba una tribuna de la periodista Emily Watkins bajo el título «Los juegos son lo opuesto a la diversión, y los prohibiría para cualquiera mayor de 12 años». Su crítica no iba dirigida en concreto a las consolas o a los ordenadores personales, sino a todo tipo de competición lúdica: juegos de mesa (como el Scrabble), cartas tradicionales e incluso deportes como el ping-pong. Watkins argumenta que en las reuniones sociales prefiere colaborar y conversar...