Congresistas le deben presencialidad a los peruanos
El parlamento nació como un espacio físico de deliberación. Desde su origen en la Inglaterra del siglo XVII, la idea central era que los representantes del pueblo se reunieran en un mismo lugar para debatir, argumentar, persuadir y votar a la vista de todos. La presencialidad no era un detalle logístico sino el corazón del modelo. El sentido es que la política se hace en el encuentro real entre personas que deben defender sus posiciones frente a sus pares y frente a los ciudadanos que los observan.