La carretera de Trump en el Sáhara: una autopista de 1.000 kilómetros que consolida la expansión de Marruecos y reabre la disputa territorial
Hay pocos homenajes políticos tan singulares como bautizar una autopista de más de 1.000 kilómetros con el nombre de un presidente extranjero. Marruecos lo ha hecho con Donald Trump, cuya marca personal -habitualmente asociada a rascacielos y campos de golf- queda ahora estampada sobre una de las grandes infraestructuras del norte de África: la carretera que conecta Tiznit, en el sur del país, con Dajla, en el extremo del Sáhara Occidental bajo control marroquí.
El propio Trump reaccionó...