El Estado se queda con la mitad de cada euro que las empresas destinan a subir los salarios de sus trabajadores
Antes de que una subida salarial llegue al bolsillo del trabajador, la mitad ya se ha quedado por el camino. En concreto, en las arcas del Estado. Según un informe de Pimec, de cada 100 euros adicionales que una empresa destina a mejorar un sueldo, solo entre 48 y 56 acaban convertidos en salario neto. El resto -entre 44 y 52 euros- lo absorben el IRPF y las cotizaciones sociales. Es decir, el Estado se queda con la mitad de cada euro que las empresas destinan a subir las retribuciones de sus trabajadores.