Asesinos, médicos y ladrones de cadáveres: así se mataba en el siglo XIX
Los senderos del conocimiento son tan inescrutables como retorcidos. Puede parecer increíble en pleno siglo XXI que para llegar al actual grado de perfección en la medicina quirúrgica, capaz hoy de milagrosos trasplantes y operaciones asombrosas, fuera necesario un tiempo en el que médicos y anatomistas se vieran asociados con ladrones de tumbas y asesinos a sangre fría, procedentes de los estratos más miserables de los bajos fondos. Pero así fue, al menos en Inglaterra, Escocia e Irlanda, durante buena parte del primer tercio del siglo XIX.