El veraneo
Hay dos tipos de veraneo. El de los países que llegan a julio preguntándose cómo pagar la sombrilla y el de España, que este año se presenta en la playa con una estrella más en el pecho y una tranquilidad casi ofensiva. Porque sí, hemos ganado el Mundial. Y eso cambia hasta la forma de pedir una caña. El verano español siempre ha tenido una liturgia inquebrantable: madrugar para coger sitio en la playa aunque luego uno se quede dormido bajo la sombrilla, discutir sobre si el gazpacho lleva pepino...