"Omaha": en el nombre del padre, del hambre, del amor y de Estados Unidos
Cuando en noviembre del pasado año –los tiempos de las jornadas promocionales de cine a veces no entienden de fechas ni de espacios– nos reuníamos con el cineasta estadounidense Cole Webley en la intimidad de las oficinas de Avalon con la atenta y luminosa presencia del espíritu del Madrid de los Austrias colándose por la ventana en forma de rayo de sol ansioso, la América de Trump, esa que no solamente no ha vuelto a ser grande sino que cada vez parece más pequeña y excluyente, era prácticamente igual de hostil e irrespirable que ahora.