Energía y alimentos: hace falta un plan nacional para salvar los cereales
Hacer previsiones sobre lo que puede pasar con el IPC es jugar a la ruleta rusa o a la lotería, ahora de moda otra vez, porque ya han salido a la venta los décimos del Sorteo de Navidad. Además, el adivino corre el riesgo de equivocarse por una razón muy sencilla: la subida o bajada del IPC depende en buena parte de dos componentes, el de la energía y el de los alimentos, que dependen, a su vez, de las bravuconadas de Trump en el conflicto del Golfo Pérsico.
Y, a las pruebas me remito....