Rod Stewart y el rock rejuvenecen en Lisboa
Debe ser que el rock rejuvenece. Que se lo digan a los incombustibles Stones, que giran en una constante "posible última gira". A Dylan, para quien el tiempo pasa de forma distinta. Al bueno buenísimo de McCartney. O a la irresistible guitarra de Eric Clapton, que hace pocas semanas resonaba en Madrid. Es este un género de gloria extensa, en el que algunas leyendas demuestran que no todo queda en mitos y despedidas repentinamente tempranas. El rock es octogenario y, si no, que se lo digan a Rod Stewart...