No es mago, es payaso, por Mirko Lauer
Al declarar que no reconocerá a un eventual gobierno de Keiko Fujimori, Roberto Sánchez escupe al cielo. No tiene pruebas en la mano sobre los malos manejos que denuncia y, de antemano, enfrenta la decisión de la máxima autoridad electoral. Con esta negativa anticipada, en cierto modo, se coloca en la ruta del golpista Pedro Castillo.
Mientras tanto, Sánchez mantiene movilizado a un grupo de seguidores ansiosos de victoria. La posibilidad de que ese grupo y sus clones desaten una fuerte...