El incendio boliviano, por Ramiro Escobar
Allá por el año 2009, por una de esas fortunas de la vida, me invitaron a una conferencia en Cochabamba, una de las ciudades más importantes de Bolivia. Para cierta sorpresa mía, lo que me encontré no fue, en modo alguno, un colectivismo andino o algo similar, sino una carrera de autos, más bien propia de un país en bonanza y relajado.
Al país vecino no le iba mal entonces. Crecía sostenidamente, al punto que el Banco Mundial, en algún momento, felicitó al gobierno de Evo Morales por su gestión económica.