La final de la Champions para Inglaterra, un escándalo sin precedentes
La final de la Liga de Campeones no se verá en abierto en el Reino Unido por primera vez en 34 años. Hasta el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, ha puesto el grito en el cielo. No ha servido para nada. Los millones de aficionados del Arsenal en el país tendrán que pagar si quieren ver a su equipo luchar por la primera Copa de Europa de su historia.
TNT Sports ha sido inflexible. Por primera vez desde 1992, los espectadores británicos no podrán acceder al partido más importante a nivel de clubes del mundo de forma gratuita.