La psicología afirma que los recuerdos que más marcan la vida adulta no son cumpleaños o fiestas, sino experiencias emocionales simples
Las experiencias que más influyen en la vida adulta no siempre son cumpleaños, viajes o celebraciones familiares. Distintos estudios psicológicos indicaron que dos recuerdos emocionales de la niñez pueden dejar una huella profunda en la forma en que las personas construyen relaciones y desarrollan su autoestima.
Especialistas en psicología del desarrollo señalaron que una de esas experiencias ocurre cuando un niño siente que recibe atención y afecto sin necesidad de hacer algo extraordinario.