«Servum Pecus»: ¿por qué hablamos latín con acento americano?
«Servum pecus». Un rebaño servil… En un pasaje del libro I de sus «Epístolas», Horacio se refiere a los imitadores incapaces de generar pensamiento y creatividad propios, que se limitan a seguir los dictados y tendencias ajenos. «O imitatores, servum pecus»: ellos copian sin pudor la poesía, como la expresión o el pensamiento en nuestro caso, creyendo que, con ello, logran algo bueno. Pero en realidad nos tornamos servil grey que depende de lo que otro nos dicen que hagamos, pensemos o digamos.