Una "guerra de las toallas" se salda con una indemnización de casi mil euros para un turista que no pudo usar las tumbonas en Grecia.
La justicia ha asestado un golpe definitivo a una de las prácticas más controvertidas del verano: la reserva indiscriminada de hamacas mediante el uso de toallas. Lo que comenzó como una queja por la falta de civismo en un complejo vacacional se ha transformado en un precedente legal que pone en jaque a las agencias de viajes y hoteleros que permiten el caos en sus instalaciones. Esta resolución, aunque dictada en suelo europeo, resuena con especial intensidad en España, donde la ocupación ilícita...