El Louvre abre su sala a prueba de robos
Podría parecer raro tratándose de un museo pero la expectación generada entre turistas, periodistas y curiosos este miércoles a las puertas del Louvre no era por el contenido sino por el continente. Nueve meses después del robo que dejó al planeta con la boca abierta, la institución cultural reabría las puertas de la sala Apolo pero esta vez completamente vacía, sin nada que exponer ni que robar. Casi con la sensación de que el contenido que antes albergaba, las joyas de la corona francesa, fuera esta vez lo de menos.