Oreja a la entrega de Mario Vilau, ante la prometedora personalidad de López Peregrino en Madrid
La noche en Las Ventas ofreció matices de gran interés gracias a la entrega sin reservas de la terna novilleril y a las interesantes condiciones de algunos utreros de Sagrario Moreno, en una función donde la espada volvió a condicionar el balance de premios.
Abrió plaza un novillo alto y de escasa fuerza cuyas prontas acometidas resultaron descompuestas por su falta de poder. Luis Pasero anduvo firme y, cuando logró enganchar la embestida con mando, el animal sacó a relucir su fondo y clase.