Pedro Porro y Cucurella, laterales que importan
Pedro Porro dedicó el gol a su hijo, que se tuvo que quedar en el hotel al cuidado de los abuelos. «Estaba malillo, con fiebre, y no ha podido venir», explicaba el lateral del Tottenham ya con el trofeo de mejor jugador del partido. «Una mezcla de emociones, porque no ha podido estar aquí y justo su papi mete el gol. Quería dedicárselo a él, quería mirar a la grada, solo estaba mi mujer, mi suegro y mi fisio. No están mis padres ni los niños», se lamentaba después de marcar su segundo gol en el Mundial.