Crítica de "Backrooms": el país de las últimas cosas ★★★★
Hay un momento especialmente aterrador en “Backrooms” en el que la cámara parte de una habitación para, en un infinito travelling descendente, mostrarnos la puesta en abismo de su declive, que es una hermosa, terrible manera de decirnos que todo lugar contiene sus propias erosiones, cientos de lugares idénticos que se degradan y enferman, y que son el reflejo de ciento y una muertes que reducen el mundo, nuestra percepción del mundo, al fin de las últimas cosas. En el laberinto de oficinas abandonadas que...