Científicos creen haber resuelto por fin el enigma de los diminutos brazos del T-rex: la cabeza se convirtió en su arma absoluta
Durante décadas, los paleontólogos han debatido por qué el Tyrannosaurus rex, un depredador de más de doce metros de longitud, poseía unos brazos sorprendentemente pequeños. La nueva investigación del University College London apunta a una explicación evolutiva contundente donde los brazos se hicieron irrelevantes porque la cabeza se transformó en el principal instrumento de ataque.
El equipo analizó datos anatómicos de 82 especies de terópodos, desde tiranosáuridos hasta abelisáuridos. El resultado fue claro...