Ni la perfección de Luque salva el petardo sin vida del Vellosino
Cargado de plomo estaba el ambiente, con el aficionado de uñas. A nadie agradó el cambio de ganadería, pero solo pasaron la criba veterinaria dos toros de la titular del Parralejo y se desembarcaron diez del Vellosino, de los que se aprobaron seis. Algunos devolvieron su abono, pero la plaza lució un aspecto formidable, en cuanto a entrada, ojo, que el gesto andaba torcido desde que se supo que la divisa que lidió el toro más bravo de la Feria de Abril -inolvidable Secretario- regresaba a su finca.