El duro dilema de RR. HH.: intentar que un empleado de 57 años con depresión “renunciara” tras siete bajas
El caso obligó a la dirección de recursos humanos a moverse en un terreno pantanoso, donde la protección legal al empleado chocaba con el deterioro silencioso de una trayectoria profesional y con la parálisis organizativa. El protagonista de esta historia, identificado únicamente como el señor A, ingresó en la plantilla siendo veinteañero y manifestó su primer episodio depresivo poco después.
La empresa contaba entonces con un esquema de permisos por enfermedad especialmente generoso, que permitía hasta cuatro años de ausencia y que...