Guardiola cavó su propia tumba<br>
Todo el mundo esperaba un Manchester City más cauto en el Santiago Bernabéu. Todos menos Pep Guardiola, obviamente. Preso de su fútbol y de sus ideas, el entrenador español puso el queso tratando de atrapar al Real Madrid en su trampa… pero fue su propio equipo quien acabó empachado en el primer envite de la eliminatoria. Decidió asumir riesgos buscando salir del coliseo blanco casi con la sentencia y se acabó llevando un golpe difícil de digerir.