Una genialidad de Olmo da un empate milagroso al Barcelona ante el Newcastle (1-1)
Era el momento de darlo todo, de morir en el campo. Era la Champions, tan deseada en el Barcelona desde hace años... Pero las piernas no fueron y el equipo azulgrana se limitó a sobrevivir ante un rival, el Newcastle, que le abrumó en lo físico y que acabó obteniendo el gol que merecía. Pero en la última acción del encuentro, Dani Olmo se inventó un quiebro ante Thiaw, una belleza sin tocar el balón, y el central del Newcastle se lo llevó por delante. Penalti que transformó Lamine. Oro puro.
No...