La pasión del Benfica hace naufragar al Real Madrid en Champions (4-2)
En el minuto 78, Prestianni, el centrocampista del Benfica, intentó un regate a Camavinga, que no le salió. Poco antes había hecho otra jugada y se estaba marcando un partido excepcional. Pero perdió esa pelota y, para su mala suerte, estaba cerca de la banda de los entrenadores: se llevó una bronca épica de Mourinho, que no entendía por qué había elegido la peor opción y no estaba dispuesto a buscar ninguna excusa. Le iba la vida y tenía que ganar al Madrid y según se iban dando los resultados, meter un gol más.