La policía escocesa investiga las estancias del pederasta Jeffrey Epstein y el entonces príncipe Andrés
La relación entre Jeffrey Epstein y Andrew Mountbatten-Windsor vuelve a situar a la familia real británica bajo escrutinio. La policía escocesa abrió investigaciones activas sobre las posibles visitas del financiero estadounidense y su cómplice Ghislaine Maxwell al castillo de Balmoral, propiedad privada del rey Carlos III, tras recibir información sobre presuntos hechos ocurridos en 1999.
La investigación busca determinar si la residencia real fue utilizada para trasladar a jóvenes con fines de explotación sexual.