León XIV, contra viento y marea, por Mirko Lauer
Los médicos del Vaticano han dado su nihil obstat: nada le impide viajar a América del Sur. Por cierto que es así, pero levantarse de una mesa de operaciones para cruzar medio mundo no es cosa de broma. Es inevitable que para los anfitriones y para el huésped esa sea una gira tensa, siempre atenta a lo inesperado.
Las novedades no tienen que ser dramáticas, y menos trágicas. Pero el cansancio de un operado impone un ritmo que no siempre es el de las multitudes o las ceremonias. Los itinerarios se van a cumplir...