Los ingenieros de la Unión Soviética perforaron 12 kilómetros en la corteza terrestre y se toparon con algo que no esperaban
En la península de Kola, Rusia, existe una excavación que alcanzó una profundidad de 12.262 metros bajo la superficie terrestre. El proyecto, conocido como pozo superprofundo de Kola, buscaba estudiar la corteza terrestre y comprender cómo se formó y evolucionó. Sin embargo, las condiciones que encontraron los investigadores impidieron que alcanzaran la profundidad prevista.
La excavación se prolongó durante unos 20 años, hasta que las temperaturas extremas dificultaron el trabajo de los equipos.