Eliminaron 6.000 ratas y 60 cabras de una isla donde solo quedaba un árbol: sin plantar nada la vegetación aumentó un 2.000%
Antes de la operación de restauración, solo quedaba un árbol en Redonda. Esta isla deshabitada, de aproximadamente 1,6 kilómetros de largo y rodeada de acantilados, pertenece a Antigua y Barbuda, en el Caribe. Durante décadas, la presencia de ratas y cabras invasoras destruyó gran parte de su vegetación y la convirtió en un paisaje árido, donde el suelo y las rocas se desprendían hacia el mar.
Los conservacionistas no necesitaron plantar árboles ni reintroducir especies para iniciar su recuperación.