La arquitectura hostil no discrimina: Recorrido por una ciudad que se transforma
Una breve caminata por el centro de San José basta para verlo, pero hace falta tener el ojo bien afilado, ir expresamente a buscar eso o, de última, toparse con la incomodidad de una banca sin sentido o unos picos metálicos horrendamente construidos. Aunque esto está dirigido a otro tipo de personas, proscritas y desplazadas, al final nos termina afectando a todos, porque la arquitectura hostil no discrimina.
En su libro Ciudades para la gente (2010), el arquitecto danés Jan Gehl dice que “primero moldeamos nuestras ciudades...