Turistas dejaron durante años miles de monedas por buena suerte en un monumento natural: ahora retiran más de 10.000 para proteger este Patrimonio de la Humanidad
Durante años, los visitantes de la Calzada del Gigante, en Irlanda del Norte, dejaron algo más que fotografías y recuerdos. Muchos turistas introdujeron monedas entre las grietas de sus particulares columnas de basalto, una práctica que comenzó como un gesto de buena suerte o afecto, pero que terminó convirtiéndose en un problema para la conservación del monumento natural.
Los trabajos realizados en este emblemático lugar permitieron retirar más de 20 kilogramos de monedas, equivalentes a unas 10.000 piezas...