El árbol que muere con la memoria de Ujarrás
En marzo de 1832, los primeros ujarraseños fueron obligados, por decreto presidencial, a abandonar sus casas y parcelas y marchar hacia Dos Riachuelos, hoy Paraíso. Al llegar, una de sus primeras acciones fue sembrar árboles en el cuadrante central de la nueva ciudad.
Entre ellos había guachipilines e higuerones. Con el paso de los años, todos sucumbieron, excepto uno ubicado al sureste del Santuario de la Virgen de Ujarrás. El árbol sobrevivió a los embates del tiempo, pero no al abandono de sucesivas administraciones municipales.