Jódar desespera a Lehecka camino de los cuartos del Masters 1.000 de Montreal
“Vamos, vamos”, gritaba Rafa Jódar después de vencer a Jiri Lehecka (6-3 y 6-3) en apenas una hora y cuarto. Miraba a su banquillo, donde está la persona que se llama como él, su padre, su entrenador, el hombre con el que empezó a jugar al tenis. Los dos Rafas están protagonizando un año que ya puede calificarse de histórico, especialmente el que está en la pista, claro, pero también tiene su parte de mérito el que está en la grada como guía. No se recuerda una progresión así en la primera temporada como profesional de ningún tenista.