Kathleen Turner y Glenn Close: psicóticas apasionadas
Con la posmodernidad, el cine se sexualiza hasta extremos nunca vistos. El primer signo es «Fuego en el cuerpo» (1981), un recital de desnudos y sexo explícito entre William Hurt y Kathleen Turner. Un ama de casa aburrida, que renueva el estereotipo de la mujer fatal doméstica, capaz de las mayores traiciones en nombre del amor. Remake encubierto de «El cartero siempre llama dos veces» (1981), que tuvo una nueva versión, famosa por la escena de sexo en la mesa de la cocina entre Jack Nicholson y Jessica Lange.