El abuso del gobierno con las cadenas de radio y televisión
En una democracia, la posibilidad de interrumpir la programación habitual de los medios de comunicación para imponer un mensaje oficial no puede convertirse en una herramienta al servicio de los intereses políticos del gobierno de turno. Mucho menos puede utilizarse para promover campañas de imagen, atacar a instituciones públicas o difundir contenidos desinformativos.
La Ley de Radio de 1954 establece una obligación para quienes operan frecuencias de radio y televisión mediante concesiones sobre un bien de dominio público...