De aquellos polvos, estos lodos
Siguiendo la propaganda organizada de los que no tienen prurito en amparar a corruptos o deshonestos, me he dado cuenta de que proponen una justicia imposible; una justicia que no podría hacerse desde una perspectiva humana; una justicia asistida solo por la fe y la voluntad, como en una ordalía cualquiera en la que no es ya Dios el que rescata al inocente sino sus simpatizantes y amigos, el pueblo, el aparato o cualquier otro tipo de campaña que sean capaces de poner en marcha.
Esta justicia...