Perder para ganar
El reino de Dios no se alcanza a medias. No es un añadido sentimental a nuestra vida, sino su razón última. Jesús exige totalidad: si no lo damos todo, no obtenemos nada. Este evangelio es para los que aún tienen algo que perder… y mucho que ganar:
«En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos...