El enigma de los dos Zapateros
Cuando estalló el escándalo de Zapatero escribí en estas páginas que el personaje me recordaba a Jekyll y Hyde, las dos personalidades de un ejemplar doctor londinense que por las noches se transforma en un depredador sin escrúpulos. Tras seguir el desarrollo de este asunto, confieso que me equivoqué: Zapatero no es un caso de doble personalidad sino que en realidad son dos sujetos distintos. La conducta del expresidente ya no es tanto un asunto político, penal o ético como un insoluble enigma que cuestiona los límites del yo.