El drama continúa cuando el fuego se apaga
Cada verano las imágenes vuelven a repetirse. Miles de hectáreas calcinadas, viviendas arrasadas, explotaciones agrícolas devastadas y familias que, en cuestión de horas, ven desaparecer el patrimonio construido durante toda una vida. Pero el problema, lejos de remitir, va en aumento. Solo en 2025 el fuego arrasó 354.793 hectáreas, convirtiéndose en el peor año de incendios forestales de las últimas tres décadas. Además, se registraron 63 grandes incendios, que son aquellos que superan las 500 hectáreas quemadas.